El individuo hombre es ente social. Su manifestación de vida es manifestación de vida social. Vida individual y vida social no son distintas. Efectivamente, si la "esencia humana" fuese el conjunto de las relaciones sociales, el individuo sería sólo un "nudo" de esas relaciones, un "momento" de ese devenir social, sin una consistencia entitativa propia que fuese diversa de su ser "ente social". No queda espacio para un ámbito privado -ni pensamiento, ni propiedad, ni derechos, etc.- diverso del ámbito social. El individuo carece, en esta concepción, de cualquier interioridad personal: es una forma radical -filosófica- de socialismo. Es patente la dependencia que esta concepción marxista tiene del idealismo heg,eliano, para el cual "el género humano es lo concreto y el individuo una abstracción".
la sociedad es el devenir histórico del hombre genérico mediante el trabajo. Como habíamos visto antes, todo es sociedad, y ésa sociedad cambia con el tiempo, y lo que la cambia es el trabajo del hombre genérico. Para el marxismo, ese "hombre" cuya generación mediante el trabajo es la historia, es el género humano u hombre genérico: la sociedad, que es la que se va transformando construyéndose en el devenir temporal. El hombre "monada" no es más que lo que son las relaciones sociales, no existe en sí mismo, sólo es lo que producen sus relaciones sociales. Lo que existe es la sociedad y hombre genérico. La esencia humana no posee ninguna realidad verdadera. La esencia humana es, en realidad, el conjunto de las relaciones sociales.